viernes, 8 de junio de 2007

Down Town ¿la discoteca gay?

Definitivamente el tremendo escándalo por la discoteca 'Down Town' se está yendo por cauces que no son los normales. Un chofer que donde su "centro de labores" es precisamente por calles miraflorinas me comenta: "Tú sabes que soy chofer 'lechucero'. Entre las cinco y siete de la mañana me encontraba parado frente a esta discoteca y, de verdad te digo, mil veces prefiero vivir en mi distrito de la Victoria querida que en uno de los departamentos del edificio de Miraflores donde funciona la disco. Comprendo totalmente a los vecinos. Las salidas de ese lugar siempre son caóticas, pues la gente termina pasada de vueltas. Es muy distinta a la de un salsódromo o de una disco de Larcomar que la del 'Down Town'. He visto broncas memorables: entre dos tipos por un chibolo, entre mujeres por una belleza en edad de la pubertad. Una vez había una pelea y una familia del edificio no quiso entrar de miedo y me tomaron una carrera. '¿No le da vergüenza hacer carreras para esta clase de gente?, me preguntaron. 'Yo soy un profesional, no me meto en la vida privada de mis clientes'. 'Pues debiera, allí pululan hartos degenerados. Mi hija de diecisiete años no puede llegar a casa de una fiesta. Unas lesbianas viejas la tienen cansada. La esperan en la puerta del edificio. Le hacen proposiciones deshonestas, la desnudan con la mirada y una hasta le quiso meter la mano. Nosotros queremos que cierren la discoteca no tanto por la bulla, que es terrible, sino por la conducta de cierta gente. Seguro no son todos así, pero las niñas del edificio están en un peligro'. Este testimonio no tiene ningún valor jurídico o legal, pero, se deberìa tomar en cuenta. La bulla sí es un problema real. A ver, tú vive en un edificio cuyo primer piso es una discoteca que tiene dos ambientes, disco y latino. Pienso que el alcalde se equivocó al pedir a los gays que 'salgan del ghetto'. Fue un grave error y por ello el periodista Jaime Bayly lo revolcó. Él no tiene derecho a pedirles hacer una discoteca para gays. Tampoco a decirles, 'vayan a una discoteca normal, no se aíslen en locales de ambiente'. Allí se equivocó el alcalde Masías. Les dio en el gusto a los gays para sentirse víctimas de homofobia. Debió hablar única y exclusivamente del terrible drama que viven los vecinos. La puerta de tu edificio no puede convertirse en feria de personajes sacados de algún filme de terror. Una 'Drag Queen' adentro puede ser admirada, pero en la vereda del edificio hace llorar a los chibolitos, quienes se asustan. Los gays tienen todo el derecho de tener su discoteca, pero en un lugar que no sea un edificio de departamentos, donde no molesten a familias que sólo piden dormir en paz". Pues mas claro ni el agua, aqui no se trata de un tema de homofobìa, lo que se busca es la tranquilidad del vecindario y los vecinos que no quieren, como muchos de nosotros, ver a personas o personajes dando espectaculos denigrantes en frente de la acera de su domicilio.

No hay comentarios.: